NUESTRA PROPIA CANCIÓN
enero 10, 2012 1 comentario
La sabiduría a menudo es lo más simple.
Este escrito simplemente nos indica que el estar conectados con nosotros mismos es la puerta a la paz interior y a la convivencia serena con los demás.
Al perder esta conexión nos volvemos víctimas de la inseguridad y del miedo a la vida, bases para la insatisfacción y la violencia.
Cuanto más difícil o complicada resulte la época de la vida que estamos viviendo, más cerca de nosotros y de nuestra esencia tenemos que mantenernos.
Que disfutéis con la lectura:
Cuando una mujer de cierta tribu de África sabe que está embarazada, se interna en la selva con otras mujeres y juntas rezan y meditan hasta que aparece la canción del niño. Saben que cada alma tiene su propia vibración que expresa su particularidad, unicidad y propósito.
Las mujeres entonan la canción y la cantan en voz alta. Luego retornan a la tribu y se la enseñan a todos los demás.
Cuando nace el niño, la comunidad se junta y le cantan su canción. Luego, cuando el niño comienza su educación, el pueblo se junta y le canta su canción. Cuando se inicia como adulto, la gente se junta nuevamente y canta. Cuando llega el momento de su casamiento, la persona escucha su canción.
Finalmente, cuando el alma va a irse de este mundo, la familia y amigos se acercan a su cama e igual que para su nacimiento, le cantan su canción para acompañarlo en la transición. En esta tribu de África hay otra ocasión en la cual los pobladores cantan la canción. Si en algún momento durante su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, se lo lleva al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor. Entonces le cantan su canción.
La tribu reconoce que la corrección para las conductas antisociales no es el castigo; es el amor y el recuerdo de su verdadera identidad. Cuando reconocemos nuestra propia canción ya no tenemos deseos ni necesidad de hacer nada que pudiera dañar a otros. Tus amigos conocen tu canción y te la cantan cuando la olvidaste. Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes o las oscuras imágenes que muestras a los demás.
Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo; tu totalidad cuando estás quebrado; tu inocencia cuando te sientes culpable y tu propósito cuando estás confundido. No necesito una garantía firmada para saber que la sangre de mis venas es de la tierra y sopla mi alma como el viento, refresca mi corazón como la lluvia y limpia mi mente como el humo del fuego sagrado.
Tolba Phanem – mujer, poeta africana.

Gracias Letizia por tu artículo, es muy bonito. Lo he compartido en mi facebook y he recibido muchos comentarios positivos al respecto que te quería transmitir.
Para mi la música es un aspecto muy importante de mi vida, y este cuento africano pone de relieve que no sólo es una afición sino una seña de identidad, es parte tu esencia como persona y como ser social.